Del río…

Me recreo en recuerdos ajenos cubiertos de polvo y me maravillo de lo bien que te reconozco en ellos. Viejas fotos descoloridas por el paso del tiempo, libros de hojas deformadas por cuyas palabras tu vista se paseó tranquila. Ropa que cubrió tu piel y se desterró a este armario que ya nadie abre nunca. Estas mismas paredes que me observan, te cobijaron a ti tiempo atrás. Y el ruido que mis pisadas le arrancan al suelo, es el mismo que tú escuchabas al caminar sobre las mismas teselas del suelo en mosaico, solo que veinte años más joven.
Me tranquiliza pensar que estás aquí, que no te pierdo. Me acaricia tu presencia, que sigue viva a través de este baúl de trastos. He acariciado el polvo que te protegía, he respirado tu aroma en las prendas y notado tu esencia al leer las páginas amarillentas de los libros que no te llevaste. He suspirado tranquila cuando he visto tu rostro en cada retrato y tu forma de ver el mundo en todas las fotos que hiciste.
Me miro en el espejo del fondo, sentada en tu cama, y te veo allí, en mi reflejo.
Resulta muy fácil imaginarte en esta misma postura, con este mismo gesto, mirando en esta misma dirección.

 

 

Amatos_alameda

 

 

Todavía les tengo tirria a los botones y me asustan los ruidos extraños que mi imaginación se inventa en la oscuridad. Aún tengo cosquillas y robo bombones cuando nadie mira, aunque ya no me salga de la línea al dibujar.

 

Siempre ahí, siempre dulce.
Las lluvias y los besos que te he tenido cerca.

Los chillidos, las carcajadas que te he robado a punta de lápiz.

Las sonrisas, llantos y enfurruñes en que acabó el juego sucio.

Y las voces juntas…

La primera vez que viste el mar, me cogiste de la mano y me miraste asustada esperando una sonrisa tranquilizadora. Yo, procuré complacerte.

Una respuesta para “Del río…”

  1. waw!

    “aún tengo cosquillas cuando nadie mira” :)

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