
T alargó la mano y rozó las pestañas de S con el borde de las uñas, como cazando una lágrima que ninguna de las dos podía ver.
S sonrió, pero no pudo evitar pestañear.
T le ofreció.
¿Café?
No, no es café.
¿Qué es?
No es nada.
Entonces… ¿quieres?
Sí.
Vale.
S bebió con ganas y le devolvió el vaso, ahora semivacío de nada, a T.
T suspiró, y S también lo hizo.
Aquí empezó la guerra de suspiros. A ver quién con más fuerza, a ver quién con menos ánimos. A ver qué puñado de soplo olía más a melancolía y cual era más terciopeloso.
No T, será terciopeludo.
¿Terciopeludo?
Sí.
Qué más da.
Tenía S una pelusa en la solapa de la chaqueta, pero T quería robarle las pecas a besos y no se fijó en ella. S tampoco la vio. Las dos absortas en sus vientos nostálgicos y con la cabeza enterrada en las dunas, no sabían pensar en rosa.
J le había dicho una vez a T que debía ver la vida en rosa, y aquella no había podido más que reírse de esa estúpida expresión, que le pareció la más absurda jamás pronunciada porque a ella no le gustaba nada el color rosa. Mi vagina es rosa. Había dicho. Qué estupidez.
Ojo marrón miró zapato púrpura.
Zapato púrpura permaneció inmovil. Aunque ojo marrón no lo vio, ojo verde miró a hombro derecho y cuello. Ojo marrón siguió vigilando el zapato púrpura. Ojo verde bajó al pecho izquierdo con camiseta azul.
Ojo marrón no lloraba. T miraba aún el zapato quieto.
Ojo verde miró las manos de uñas mordidas.
Zapato, zapato, zapato. Verde a marrón.
Ojo verde miró a ojo marrón y entonces T se percató.
S, no puedo más.
Yo no quiero más.

Mayo 29, 2008 a 8:35 pm
Lo más objetivamente posible, juegas de miedo con las palabras, metáforas, comparaciones…
Como sé que no te conformarás con el puñado de alabanzas que en realidad es lo único que soltaría a priori y, como me hace ilusión colaborar en hacerte aun más genial, como única critica negativa sólo diré que a lo mejor la desventaja de que tu enfoque sea tan minucioso y descriptivo es verte obligada a veces a repetir demasiado los nombres. (no hablo del ultimo parrafo, en ese esta claro que es justamente con lo que juegas)
ainsss, pero es quee…
“como cazando una lágrima que ninguna de las dos podía ver”
“A ver quién con más fuerza, a ver quién con menos ánimos. A ver qué puñado de soplo olía más a melancolía”
“pero T quería robarle las pecas a besos”
“Las dos absortas en sus vientos nostálgicos”
* . *
Subjetivamente, me he vuelto a enamorar de otro texto.
Mayo 29, 2008 a 8:36 pm
Porque necesito que quede bien resaltado que amo tus juegos de palabras.
Abril 13, 2009 a 2:31 am
EEEEI DE QUIEEN ES EESA FOTOO? CONTESTAAME A MI MSN TUCHY.-@LIVE.COM.AR
ES IGUALIITA A MI LA DE LA FOTOO :O