indie_meghan__s_indie_photos_by_indiemeghan.jpg

Choff, plaff. Choff, plaff. Choff, plaff. Botas en la lluvia, después de dos interminables horas de francés. Paso lento y regular. Pisadas hacia ningún lugar… mi casa aún quedaba lejos y mi cabeza estaba incluso más distante. Musica en mis oidos, canciones que ni siquiera escuchaba, aunque mis labios formaban las palabras de la letra de forma inconsciente y casi mecánica. Choff, plaff. Choff, plaff. No abrí el paraguas, ni noté las gotas de lluvia resbalar mejilla abajo. Fue todo una sorpresa descubrir mi abrigo empapado. Asomó a su rostro una sonrisa chorreante.

- Voy contigo.

Choff, plaff. Choff, plaff. Choff, plaff. Ni una palabra más. Todavía volaba lejos mi pensamiento, ajeno a cuanto me rodeaba. Indiferentes su presencia y las luces navideñas que ya empezaban a adornar las calles. La sonrisa comenzaba a desdibujarse de su rostro, dejando entrever un delicioso gesto de preocupación sin demasiado fundamento. Aunque yo a penas era consciente de ello.

- No te has muerto ¿no?
- Un poco sí. – La mueca o la nota sarcástica de mi voz debieron parecerle sumamente divertidas, porque soltó un puñado de risa clara, aunque volvió a ponerse serio enseguida.
- ¿Y eso? ¿Es de esas enfermedades terminales que te matan poco a poco?
- Exacto, dos. Se llaman duda y remordimiento. Un par de buenos compañeros.
- ¿Son simpáticos? – Esta vez la carcajada salió, irreprimible, de mi garganta.
- Sí. – Un segundo. Otro más.- Pero me matan poco a poco.

Choff, plaff. Choff, plaff. El silencio no es incómodo, no cuando te pierdes en tus propias reflexiones. No si tu mente divaga, difuminando la línea entre posibilidad y realidad. Sabía que no me arrancaría ni una palabra más, y era plenamente consciente del estado catatónico en el que me hallaba.

[Continuará, pero no próximamente. Así que voy a clausurar esta historia. Hasta pronto]

Escribe un comentario